De la sospecha al diagnóstico clínico
Cuando el paciente presenta cuadros complejos como miastenia gravis, síndrome de Guillain-Barré o diversas miopatías, la neurofisiología es la herramienta clave para determinar si el problema reside en el músculo, la unión neuromuscular o la raíz nerviosa. Mediante el estudio de trastornos de conducción nerviosa y la detección de daño nervioso periférico, evaluamos condiciones como la neuropatía periférica o las radiculopatías, garantizando que el paciente reciba una hoja de ruta clara para su tratamiento, diferenciándolas de otras dolencias como el dolor neuropático o la parálisis localizada.
